Tributo a Pedro Suárez Vértiz

Pedro Suárez-Vértiz nació a la música con la virtud de la longevidad de sus éxitos. Lo decimos porque cada tema de un disco suyo puede sonar mucho tiempo, recorrer propio camino y aparecer siempre fresco. Así ha ganado la condición de joven clásico del pop. Vaya paradoja, en un estilo precisamente caracterizado por la fugacidad. Así ha sido desde el comienzo. Desde Arena Hash, cuando plasmó un repertorio que ejecutado junto a sus compañeros de ruta – Christian Meir, Arturo Pomar y su hermano Patricio – sigue en la memoria de todos, cantando por todos hasta convertirnos en la voces múltiples del mismo pedro.

Tenemos en el presente tributo, un grato reencuentro con aquellas canciones de los principios, como cuando la cama me da vueltas, Me resfrié en brasil, Kangrejo, Strees y Fustrado emocional entre otras que las presentamos en versiones remasterizadas, que transcurren entre la crónica y el relato existencial como también por la sensualidad y las ganas de pasarla bien, en una propuesta musical contundente sobre la que despegaría la carrera de uno de los íconos de la música hecha en el Perú: Pedro Suárez- Vértiz.

Los Doltons

La sola mención de su nombre está asociada a La Nueva Ola, las matinales de los años 60s, programas de música en la tv que daban oportunidad a los artistas nacionales, días felices y la explosión de una interesante movida musical peruana de gente muy joven. El recuerdo empieza apenas suena una de las canciones de Los Dolton´s. Su música tiene el poder maravilloso de llevarnos a otros lugares y a otros tiempos, a la dimensión donde somos felices en la evocación.

«Si bien su sonido era melódico y entra de lleno en los parámetros de la nueva ola, eran una banda que ocasionalmente podía rockear (…) Quizás debido a su estilo melódico y comercial fueron el grupo peruano que más grabó: nada menos que treinta y dos sencillos y siete L.P. Registraron el único disco en vivo de la escena y fueron los primeros en hacer una gira internacional», destaca Carlos Torres Rotondo en su libro Demoler. Un viaje personal por la primera escena del rock en el Perú 1957-1975, publicado en el 2009.

La formación clásica con Walter Bolarte, Fernando Bolarte, Javier Román y Roberto Andía, teniendo en la parte vocal a César Ichikawa (que reemplazó al cantante original que fue nada menos que Gerardo Manuel) forjó una buena cantidad de éxitos que no han dejado de sonar en las radioemisoras del recuerdo ni en los solicitados shows que el grupo sigue ofreciendo.

A los seguidores del nostalgioso sonido, les ofrecemos la reunión de los mayores éxitos de Los Doltons, en un álbum de colección, en sus versiones originales, remasterizadas. Que empiece el recuerdo

 

Black Sugar

La sola pronunciación de su nombre propone instancias de dulzura que, al fin y al cabo, quiere decir agradable. Será otra palabra en inglés, groove, la que calce también con su estilo placentero, rítmico y contagioso.

Es el viajecito de un conjunto de muy talentosos y reconocidos músicos peruanos libres de ataduras y fórmulas que, tempranamente para nuestra escena, a finales de los 60´s, fundaron un estilo a la par que en otras latitudes se estaba desarrollando el llamado Latín rock. La exquisitez instrumental coincidía con su peculiar cantante, Carlos Pacho Mejía, como perfecto convertible entre los vuelos oníricos del soul, el poder hipnótico del funk, los arrebatos del rock y el tumbao latino.

Como escribiera el maestro Jorge Madueño Romero en la edición española realizada por Nuevos Medios (2001): «Black Sugar no efectuó su trabajo con propósitos ajenos a la música misma, como hubiese podido ser, por ejemplo, el deseo de aportar una nueva visión estética al oyente peruano, o la de crear nuevas bases para el desarrollo del rock-jazz en su país. “Coco” Salazar, Miguel Chino Figueroa, Roberto Valdez, Arrocito Cruz, Miguel Salazar, Antonio Ginocchio , Jorge Chávez ,Pedro Gosicha Lucho Calixto y Carlos Pacho Mejía , únicamente, crearon e interpretaron lo que les pareció buena música. Y probablemente, la libertad que otorga la ausencia de propósitos extra-musicales en el trabajo creativo, confirió a su sonido una frescura y vitalidad únicas».

Han sido mencionadas las influencias que Black Sugar tuvo de grupos como Tower of Power, Blood, Sweat &Tears y Chicago y también han asomado referencias de santones de la salsa dura, siempre dados a la descarga, a lo expansivo, pero lo cierto es que la agrupación nacional no hizo evidentes estas marcas en su seductor cóctel que combinaba con naturalidad guitarras rockeras,

vientos en clave de jazz y piano en montuno. Sin la carga de seriedad y jactancia que normalmente se asocia a determinadas elaboraciones musicales. Pero incluso en los temas que no eran de cosecha propia afloraba el sello de lo original. Re-creación, que le dicen.

Más que acto de justicia por ser primera vez que un disco compacto de la agrupación peruana es editado en su país natal, Perú, es prueba de vigencia de una propuesta surgida a finales de los sesentas y, principalmente, basada en temas originales

Bajo la producción de Jaime Delgado Aparicio para SONO RADIO, dos discos fueron suficientes para que Black Sugar quedara en la Historia. Y no como eco de ayer. Las recientes, concurridas y entusiastas actuaciones de Black Sugar así lo reafirman. Goce.